Verano, esa estación del año que muchos niños están ansiosos porque llegue para poner fin al colegio. Pero es justamente el fin del colegio lo que acaba con la alegría de muchos padres, ya que estos se quedan sin una de sus comidas del día.

Se disparan de nuevo las actividades de los bancos de alimentos

Hay miles de niños en toda España que no reciben una de sus comidas diarias, ya sea porque los padres trabajan o porque estos no tienen el suficiente dinero para alimentar una boca más en la comida más importante del día. Es aquí entonces cuando estos recurren a los bancos de alimentos.

Ningún niño tiene que pasar sin comida en Galicia, ni siquiera en verano” dice José Pita, presidente de la Federación Gallega de Bancos de Alimentos (Fefaban). Esta entidad ha firmado un convenio con la Consellería de Política Social para poder llevar a cabo una obra social que llevan realizando desde el verano de 2014.

Ningún concello, organización o particular quedará sin suministro este verano. Esto está garantizado” asegura Pita, aunque también indica que “es seguro que queden ganas de algunos productos” puesto que la lista de comida fresca, pescado, fruta, verduras y congelados es más limitada que la de pasta, arroz, azúcar o aceite.

Así, cada verano, los concellos llevan a cabo una estrategia diferente para que todos los niños puedan asegurarse una comida al día abriendo una bolsa de actividades abiertas tanto para niños que pagan como los que no. Además, no se abren de forma específica los comedores de los colegios, puesto que esto señalaría a que niños están afectados, una medida que aplauden desde Ceapa y Anpas Galegas.

También se organizan muchos campamentos lúdicos durante los meses de verano, en los que se incluyen las comidas. Algunas familias pagan por el servicio y otras no, como sucede en invierno, pero nadie sabe que niño ha pagado y cuál no.

No obstante, aunque la actividad es muy bien acogida y la población participa activamente en la entrega de alimentos, hay algo que preocupa mucho y es la caducidad de la leche. Productos que son tan sanos y refrescantes en verano como los yogures, los actimel o los brick de leche tienen una fecha de caducidad muy rápida y en España se necesitarían 40 millones más de litros de leche para poder atender toda la oferta que se da entre niños, adolescentes y personas mayores.

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