Suele decirse que el ser humano pasa un tercio de su vida durmiendo. Hay quien duerme más y quien duerme menos, pero las estadísticas no mienten. Además, la cama es la superficie más utilizada para reposar o hacer algunas actividades “relajantes”.

Debes estar siempre cómodo

Cuando uno se tumba sobre su cama, para dormir o simplemente para reposar un poco, espera sentirse cómodo en ella. Una de las prácticas más comunes es tumbarse en la cama para leer un libro. Pero, si la persona no está cómoda sobre ella, es imposible que pueda centrarse en la lectura.

Por eso, lo primero de todo a la hora de pensar en comprar una cama es que el colchón sea de calidad y permita reposar todas las partes del cuerpo por igual. Cada persona tiene un gusto, y hay quien prefiere los colchones de muelles mientras que otros los prefieren de espuma. Pero el látex y el material viscoelástico son de lo mejor actualmente, porque permite descansar al cuerpo, mucho más que cualquier otro tipo de material.

La almohada también juega un papel importante, ya que esta tiene que situar el cuello a la altura perfecta. Hay quien prefiere tener la cabeza en alto y a otros les gusta tener la cabeza más baja. Sin embargo, en todos los casos, hay que buscar una almohada que permite que los huesos del cuello estén en concordancia con los de la columna vertebral, o en el futuro se podrían tener muchos problemas.

Las sábanas también juegan un papel fundamental a la hora de sentirse cómodo cuando se esté tumbado en la cama. Las sábanas de la marca Cañete son de las mejores que hay actualmente en el mercado, porque ofrecen una amplia variedad de materiales que se adaptan a las necesidades de cada uno. ¿Eres una persona calurosa? Puedes encontrar sábanas frescas y que transpiren bien. ¿Pasas demasiado frío en invierno? Busca sábanas de algodón. Con todo esto, crearás una superficie cómoda sobre la que estar, y nunca más te sentirás incómodo en tu cama.

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